Una persona

Devocional 4: Una persona

De niño asistí a un campamento juvenil que desarrolló la iglesia de un amigo en mi país natal. Todo parecía normal para mí, había alabanzas, actividades recreativas, talleres, etc., hasta que llegó el momento de la adoración. Todos estábamos de pie y, tal como lo hacía en mi iglesia, cerré los ojos y me dispuse a orar y a tener un momento de comunión con Dios, pero de repente sentí la mano de una persona sobre mi frente forzándome a caer sobre el piso como una expresión de la presencia de Dios sobre mí.

Cuando menos lo pensé, me tropecé con el pie de esa persona y caí al suelo. Sin entender bien lo que había pasado, abrí los ojos y vi a muchos de los jóvenes también tirados en el suelo, algunos de ellos con ataques de risa y temblando.

Lamentablemente, para muchos esto es la expresión perfecta del Espíritu Santo. Sólo una "fuerza, energía o poder impersonal” que te lleva a realizar cosas extrañas. Pero la Biblia no enseña eso, pues además de su naturaleza divina, el Parakletos posee características y atributos de una persona real que ejecuta obras y acciones personales. ¿Qué nos permite esto?

Que el Parakletos nos HABLE (no solo a las personas, sino a la iglesia en general), que sea capaz de ESCOGER O ELEGIR (conforme a la voluntad de Dios), que PROHÍBA (bajo propósitos divinos), que nos CELE CON AMOR (porque le pertenecemos a Dios), que nos SELLE (como una garantía de salvación y vida eterna), que nos ENSEÑE (para guiarnos siempre a la Verdad) y que, por supuesto, INTERCEDA por nosotros (incluso cuando estamos llenos de pecado).

Lo interesante de que el Parakletos posea estas cualidades de una persona es que nos permite tener una conexión directa con Dios desde nuestra humanidad. ¡No hay ninguna otra religión en la que el Dios al que se adora sea tan cercano a la persona humana como lo es Jesucristo!

El Parakletos como persona es la muestra perfecta de que Dios siempre quiere acercarse a nosotros, que Él siempre está dispuesto a buscarnos hasta tal punto de enviar a su Primogénito a la tierra para morir en nuestro lugar y, aún más, dejarnos a su Espíritu Santo para que nos acompañe hasta que Él regrese por nosotros. ¡Una promesa divina, pero tan humana que nos entiende perfectamente y aboga por nosotros aun siendo pecadores!

 

CITAS BÍBLICAS:

  • Hechos 10:19

“Mientras Pedro seguía reflexionando sobre el significado de la visión, el Espíritu le dijo: «Mira, Simón, tres[a] hombres te buscan.”

  • Hechos 13:2

“Mientras ayunaban y participaban en el culto al Señor, el Espíritu Santo dijo: «Apártenme ahora a Bernabé y a Saulo para el trabajo al que los he llamado».”

  • Hechos 16:6-7 

“Atravesaron la región de Frigia y Galacia, ya que el Espíritu Santo les había impedido que predicaran la palabra en la provincia de Asia. Cuando llegaron cerca de Misia, intentaron pasar a Bitinia, pero el Espíritu de Jesús no se lo permitió.”

  • Efesios 1:13

“En él también ustedes, cuando oyeron el mensaje de la verdad, el evangelio que les trajo la salvación, y lo creyeron, fueron marcados con el sello que es el Espíritu Santo prometido.”

  • Santiago 4:5

“¿O creen que la Escritura dice en vano que Dios ama celosamente al espíritu que hizo morar en nosotros?”

  • Lucas 12:12

“Porque en ese momento el Espíritu Santo les enseñará lo que deben responder».”

  • Romanos 8:26

“Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras.”

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